ETAPA 20 Fonfria - Ferreiros 43 kms Después de pasar la noche en un bonito albergue, que recordare ya que fue al que vinieron a verme mis amigos desde Gijon, me dispongo a recorrer una etapa que a la postre ha resultado preciosa, marcada por casi una bajada constante y pronunciada, durante la mayoría del recorrido. Lo mas reseñable, es la vista espectacular que tenemos antes de proceder al descenso, ya que las nubes procedentes del norte se adentran tierra adentro, y desde la altura tenemos una panorámica preciosas sobre el mar de nubes que cubren la parte de abajo del valle por donde discurre el camino. La etapa la hago prácticamente en solitario hasta Sarria, exceptuando la compañia durante un rato de un holandés, de unos 45 años, muy alto, y con un evidente gesto de dolor en su cara, ya que las bajadas las sufren sobre todo la gente mas alta y mas pesada. Estuve charlando con el durante varios kilómetros , y me comentaba que trabajaba como jefe de recursos humanos en Holanda , y que había muerto su madre hacia dos años, y debido al estrés de su trabajo, y al tema de su madre, le había dado un gran bajón , por lo que le había dicho a su jefe que necesitaba desconectar dos meses, y así lo estaba haciendo...Le deje camino a una farmacia en Triacastela, porque el pobre caminaba como chiquito de la Calzada. El calor empezó a apretar, aunque gracias a la sombra de Robles y Castaños centenarios (alguno de hasta 800 años) ofrecen la sombra necesaria para refugiarte bajo ella. Llegando a Sarria recibo la llamada de Diego Pozo y Cristina , dos de los mejores inmobiliarios de la ciudad de Lugo Se toman la molestia de recorrer 35 kms desde Lugo a Sarria, para estar un rato con un humilde peregrino...y la verdad que es otro momento del viaje que no olvidare. Me invitan a comer a un restaurante increible, Restarante Roma. Mientras mis compañeros inmobiliarios gallegos iban de punta en blanco, ya que venían del trabajo, pues yo iba vestido de peregrino sudado, con un pinta que daba miedo.

Diego pidió unas almejas en salsa y un chulenton de vaca que estaba increible. Todo ello regado con un vino tinto Pierola que estaba buenisimo.

Como me debieron ver con hambre, compartimos un chulenton de toro, espectacular. Mas un heladito y un chupito, nos podemos imaginar las ganas de caminar después de esa comida...sin contar los 36 grados. De todas maneras lo único que puedo decir es que Gracias chicos!!
ETAPA 21 Ferreiros - Casanova 39 kms La noche en Ferreiros ha sido horrible, donde a pesar de pernoctar en un albergue de apenas 1 año, muy bonito y casi de diseño, el calor que pase no ha sido ni medio normal. ¡Vaya horno ! El calor y los ronquidos, que ni con tapones he podido mitigar, me han hecho estar en vela casi toda la noche...pero la vida de peregrino es resignada. En la etapa de hoy recorrí pueblos preciosos como Portomarin, por donde el río Miño toma una gran dimensión y con la niebla se ayer daba una sensación mágica del pueblo.

El calor hizo presencia hacia la segunda mitad del día , ya que en la primera mitad aproveche a recorrer el mayor numero de kilómetros posibles aprovechando la niebla ya el frescor. Y es que el sol y el calor son malos compañeros de viaje para recorrer estas ultimas etapas. Es increible la cantidad de agua que mi cuerpo demanda, obligandome a parar en todas las fuentes , y en muchos de los bares del camino en busca de un refrigerio y de paso relleno la cantimplora. Otro tema anecdótico es que en muchos de los establecimientos del camino, así como en los albergues, no hay pago con tarjeta, e incluso en muchos pueblos no hay cajeros. Hoy fue uno de esos dias donde en la cartera tenía 5 euros y no encontraba lugar para sacar dinero. Hasta que llegue a Palas de Rei, parada obligatoria en los últimos kilómetros del Camino. Después de recorrer la etapa de hoy, me restan 60 kms para llegar a Santiago. Posiblemente, si todo va bien , el jueves en la tarde llegare a Santiago... Mañana mas