Día tras día los inmobiliarios nos pasamos muchas horas visitando propiedades y hablando con sus propietarios, y a pesar de la heterogeneidad de las circunstancias personales de cada propietario, se repiten ciertos patrones de comportamiento. Uno de los errores más comunes a la hora de vender una vivienda es:
FIJAR EL PRECIO DE UNA PROPIEDAD EN BASE A LO QUE PIDE EL VECINO.
En el mercado hay un montón de casas sin vender. De hecho seguro que junto a la nuestra hay varias. Muchos clientes fijan el precio de su casa en base a lo que hay en venta al rededor, pero ojo.. ¡Esas casas precisamente son casas que no se han vendido!... y si fijamos un precio similar que las demás que NO se han vendido, ¿por qué se va a vender la nuestra?
En cualquier mercado, se produce la compraventa cuando curvas de oferta y demanda se cruzan. Los portales de internet recopilan el 50% de la información necesaria, es decir, recopilan información de oferta...pero NO de demanda.
Por eso tenemos que centrarnos en analizar la demanda...pero
¿cómo podemos obtener datos de demanda? o mejor ¿cómo puedo obtener datos de operaciones vendidas?. La respuesta es ACUDIENDO A UN PROFESIONAL Y DEJÁNDOSE ASESORAR.
¿¿Pero todos los profesionales me van a asesorar bien?? Pues ofrecerán mejor asesoramiento aquellos profesionales que dispongan de la información del mayor número de operaciones realizadas, de características similares, en un entorno cercano a la propiedad a la que se quiere fijar un precio de venta adecuado para su comercialización. Por eso, es recomendable dejarse asesorar por inmobiliarias que pertenecen a una Asociación local inmobiliaria, los que comparten la comercialización de encargos de venta, los que analizan las operaciones propias y del resto de profesionales inmobiliarios de la zona para ofrecer un mejor servicio a sus clientes.
En resumen acudiendo a
una inmobiliaria que COMPARTE operaciones con otras inmobiliarias de la misma zona para prestar el mejor servicio a sus clientes.
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